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jueves, 30 de abril de 2015

EL GUIONISTA CONTABLE: You'll never walk alone.





Bueno... ¿Habrá pedido el deseo? -dice mami.

La pequeña Sabina nos mira a los ojos mientras aún está atónita con tanto revuelo alrededor.
La primera decisión que tomó fue nacer. Bendita y valiente decisión, pues su nacimiento aportó a quienes esperaban su llegada un plus en sus vidas. Unas vidas que cambiaron desde ese día y que se desvivirán hasta la eternidad.




Valiente, porque se ha subido a un barco en el que está prohibido bajarse.
Valiente, porque para andar por estos lares, hace falta serlo, para que cada valla que se interponga en su camino, sepa que hay que sobrepasarla. La podrá tirar, la podrá saltar o incluso esquivar. Pero sí o sí, deberá aprender a verse en situaciones así y aprender a tomar la decisión de superarla.

Aprender...

Y digo decisión, a pesar de que al ser pequeños, nuestras decisiones están más reducidas y estamos bajo el conocido paraguas de nuestros padres y creadores. Pero yo sé que Sabina ha tomado muchas decisiones durante este tiempo.

Sabina aprendió muchas cosas desde el día que inauguró su propia aventura, porque cuando llegó, tan sólo sabía llorar y tampoco sabía la razón de por qué lo hacía.




Sabina aprendió a reír.
Y Sabina aprendió a mirar a los ojos de su madre.
Y un día decidió que podía mirarla a los ojos y reír con ella buscando su dulce complicidad.

Sabina aprendió a sostenerse en las piernas de mamá.
Y Sabina aprendió a tener equilibrio apoyando sus manos y rodillas en el suelo.
Y un día decidió que podía ir de un sitio a otro por sí misma, mientras mamá la vigilaba.

Sabina aprendió a caminar.
Y Sabina aprendió a caerse.
Y un día decidió que aunque se cayese, se levantaría de nuevo.

Sabina aprendió a saber cómo se llama.
Y Sabina está aprendiendo a hablar.
Y ahora, Sabina está decidiendo llamar a su madre hablando y dejar su llanto para cosas de mayor importancia.




Es la etapa más dura, a la vez que apasionante, porque sabes que cada paso que da va a ser único y jamás se repetirá igual. Y que muchas de las cosas que Sabina aprenda y decida durante ese periodo serán la base de su futuro más inmediato y en infinidad de ocasiones, sellará su manera de ser, de pensar, de vivir...

Sabina ha sido capaz de enseñar. Ha enseñado a sus padres a aprender y decidir cosas en menos tiempo del que sus ellos imaginaron.

Y como digo, el conocido paraguas de los papis, estará el día de mañana para recordarle todas aquellos momentos o situaciones en las que Sabina no ha sido consciente de lo que ha vivido. Porque lo ha vivido tan rápidamente y con enorme pasión. Y sobre todo, porque lo ha disfrutado en tiempo presente. 

Porque durante ese tiempo el pasado no existe y el futuro lo estás construyendo día a día.

 


La Conocida acaba de vivir todo lo que os he contado y estoy seguro que sus padres van a recordarle todo lo que ha vivido este primer año de vida, porque ha vivido cosas maravillosas y las ha vivido con pasión y en tiempo presente.


Y por seguro que todo lo vivido, y todo lo que actualmente va creando allá por dónde pasa, ha enseñado a sus padres que se ha podido hacer en menos tiempo del previsto.
Y digo "allá por donde pasa" como el caballo de Atila, pero en este caso Sabina y La Conocida por donde pasan no es que no crezca la hierba, sino que además de crecer verde y hermosa, es capaz de que broten flores que inconscientemente comprometan a la gente a ser feliz estando a su lado.



¡Feliz cumpleaños Conocida! You'll never walk alone.





                                                                                                                                       Álex Viikiingo

                                                                                                                           



sábado, 6 de diciembre de 2014

EDITANDO TEATRO: Entrevista a CONCHITA PIÑA por Soraya García







Esta semana tenemos la gran suerte de contar con Conchita Piña, directora de EDICIONES ANTÍGONA, la editorial independiente más importante de nuestro país especializada en Teatro contemporáneo y Filosofía. 
Diez años de andadura y más de cien títulos que componen su catálogo donde destacan también las publicaciones en colaboración con la agencia de representación teatral QdeQuintanilla, la Asociación de Autores de Teatro (AAT) y la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD).



La primera vez que vi a Conchita Piña estaba detrás del mostrador en la Feria del Libro de Madrid, es su stand de Ediciones Antígona. Me habían dicho que era una mujer brillante, inteligente, valiente y guapísima. Recuerdo que pensé que valiente se queda corto para definir a una mujer entregada a la misión de publicar libros de teatro, poesía y filosofía. Acostumbrada como estoy a visitar las bibliotecas populares he podido constatar que suelen ser las secciones más desabastecidas y los libros menos consultados y, muy a menudo, pasan años sin salir prestados o incluso puede que sea la primera vez que abandonen las estanterías si decido llevármelos a casa. Bueno, pues hay otra mujer que comparte mi pasión por esos libros.
La segunda vez que la vi estaba subida a unos tacones de aguja y tenía unas pestañas como alas de golondrina, nos contaba "Lo que Nunca Contó Isabella Mas” frente a un espejo de la sala El Burdel a Escena.





SORAYA GARCÍA.-¿Cómo ha sido tu experiencia de recitar junto a tu compañera Luz de Paz? Te confieso que he ido a cientos de recitales de poesía y no he visto nunca nada parecido a lo vuestro. Es muy refrescante y divertido escucharos recitar.

CONCHITA PIÑA.-Bueno, lo primero, gracias por estas magnificas palabras de presentación. Recitar con Luz de Paz ha sido una experiencia increíble. Nos hemos entendido fenomenal en la escena, porque ella tiene alma poética. Ha sido un regalo poder volver a actuar y encima en un proyecto así.

SG.-¿Qué necesidad de los seres humanos crees que satisface el teatro o la poesía?

CP.-Pues creo que la más importante. La de sentirse vivos. El teatro y la poesía activan dimensiones humanas que muchos días se nos quedan olvidadas por la rutina cotidiana. Lo mejor: poder vivir poética y teatralmente, hacer de cada día un acto poético.

SG.-Sabes cuando yo era pequeña había una serie en la televisión en la que ,te juro que escuché este mensaje : Si no puedes ser poeta, se poema.
CP.-Qué frase tan preciosa. Ser poeta debería ser una forma de vida.

SG.-Sí, porque comprendía el Maestro del pequeño Saltamontes que ser poeta era una tarea dificultosa, quizá solo para algunos elegidos, pero hacer de tu vida un poema era tarea al alcance de todos. ¿Conchita se lee teatro en España?, yo se que la poesía tiene muy pocos lectores por desgracia pero ¿cuáles son los autores de teatro más leídos?

CP.-Se lee teatro en España, y cada vez más. Nosotros, desde Ediciones Antígona, nos gusta pensar (llevando a cabo un acto poético) que estamos teniendo algo que ver en la revitalización de la lectura teatral. Hay muchos autores que se leen, Miguel del Arco, Jordi Galcerán, Fernando J, López, Fernando Arrabal, Javier Calvo y Javier Ambrossi (los chicos de La Llamada)..., por decirte solo algunos. Además lo maravilloso es que el perfil de lector va desde alumnos de instituto a amantes de la lectura en general, pasando por la gente de la profesión, tanto a nivel profesional como aficionado.
                

SG.-¿Cuáles son las obras que nos ayudan a pensar el ahora? ¿Cúales los autores y los directores?

Qué pregunta más difícil y más buena. Realmente, creo que todas las obras que hablan sobre las relaciones entre las personas o sobre cuestiones más filosóficas que tocan el sentido del ser del hombre y de la vida. Pero, vamos, esto traducido a lenguaje teatral, quiere decir que todas. Lo bueno del teatro, es que gracias a su inmediatez, nos hace siempre cuestionarnos el aquí y el ahora, sobre todo, cuando uno empatiza con lo que sucede en la escena. Se dan actualmente, varios tipos de obras teatrales: la comedia ligera, esta puede ser la que quede más apartada de la realidad, porque su carácter es de mera evasión de la realidad; las obras de pensamiento y políticas y las comedias críticas. Estas últimas sería las que nos sitúan en el ahora.


SG.-Un ser humano no es solo su tiempo, nos construímos sobre lo que han hecho los demás para apoyarnos o para rechazarlo. ¿Cuáles son las obras de teatro que nos han construido? ¿Quiénes son, para ti, los Maestros del pasado?

CP.-Hay tantos... Si hablamos solo de obras de teatro, está claro que no podemos dejar de lado el teatro clásico griego: Antígona o Edipo Rey de Sófocles... el teatro del Siglo de Oro y anterior, Lope y su Fuenteovejuna o Don Juan Tenorio de Zorrilla... que por cierto, fue una época de grandes dramaturgas.. Ya en lo contemporáneo, hay varias obras y épocas que son referenciales para mí. «Casa de muñecas» de Ibsen y luego todo el teatro de Vanguardia, Ionesco, Beckett... y ahora,  Mayorga, Sinisterra, Arrabal... los clásicos contemporáneos.


SG.-¿Grandes Dramaturgas? Por favor, no tengo ni idea háblame de ellas

CP.-Ahora estoy investigando sobre ello, a raíz de una circunstancia actual: en mi experiencia como editora de teatro son mucho más los textos que nos llegan y que publicamos de dramaturgos que de dramaturgas. Este hecho nos ha puesto en alerta y nos hace ponernos a trabajar en la visibilidad de la mujer dramaturga. No por cuestión de género y discriminación positiva, sino por justicia con la realidad literaria de nuestro tiempo.

SG.-Cuando elegimos una novela para leer nuestra actitud de lector sería la de desplazarnos por ese universo nuevo que el autor despliega ante nosotros y viajar por ese hilo claro u oscuro a donde nos quiera, o normalmente pueda, llevarnos. Sin embargo si es un poemario lo que elegimos, tendremos que estar dispuestos a poner todo nuestra energía, nuestra mente y nuestro cuerpo al servicio de la poesía, toda nuestra inteligencia, y nuestro mundo interior, para que resuene con el del poeta, y así se expanda en nuevos sentidos.
 Conchita nos podrías dar un consejo de editora a lectores, en tu opinión ¿Cuál es la disposición más adecuada para leer una obra de teatro?¿hay alguna manera mejor de leer estos libros?

CP.-Siempre que uno se acerca a un libro, debe de hacerlo sabiendo que lo que se va a encontrar entre sus páginas puede descubrirle cosas nuevas del mundo, y lo más sorprendente de la lectura, de uno mismo. Cuando un lector se enfrenta una obra de teatro, consciente de que va a leer una obra de teatro, debe saber que el texto le va a llevar a recrear en él, todos los mundos posibles. Cuando leemos un texto teatral debemos estar dispuestos a ser a la vez el héroe, y el tirano, la mujer amada y el hombre desdichado, el culpable o la víctima, el guapo y femme fatale... Y si se puede leer acompañado, mejor que mejor.

 



SG.-Cuéntanos por favor cual es la historia de tu Antígona ¿Qué idea inspira el trabajo de tu editorial? ¿Por qué le llama Antígona? ¿Dónde te gustaría llegar con ella? ¿Cómo has llegado a levantarla?

CP.-La historia de Antígona es la historia de tres locos.
De tres amigos que se conocen en la Facultad de Filosofía. Uno de ellos, Isaac Juncos, ya tenía una editorial unipersonal y nos invitó a Ignacio Pajón y a mí a acompañarle en esta locura maravillosa. Así que, ahí nos vimos tres jóvenes entre 24 y 27 años que nos poníamos a levantar une empresa cultural. Al principio nuestra línea editorial era generalista, es decir, publicábamos casi todos los géneros. Pero, poco a poco, nos fuimos dando cuenta de que a nosotros lo que nos interesaba era el teatro, la filosofía y la crítica teatral, porque los tres veníamos de ahí. Por eso decidimos especializarnos en estos géneros.
 Sabiendo esto, el nombre es muy fácil de descifrar; queríamos buscarle un nombre que pudiese conjugar todos estos aspectos. ¡Y qué mejor que Antígona! Y así, con mucho esfuerzo y mucha ilusión y con un proyecto claro hemos ido creciendo, mucho más de lo que teníamos previsto, posicionándonos en el mercado editorial como una de las editoriales de teatro contemporáneo de referencia en el panorama nacional.
Esto nos hace relacionarnos y colaborar con los mejores y mayores profesionales en nuestros géneros: la agencia de representación teatral Qde Quintanilla, la RESAD, Distintas Universidades y Ministerios...

Ahora después de casi diez años de andadura, el balance no podía ser mejor y ahora ya, no queremos hacer otra cosa que no sea editar a los mejores dramaturgos contemporáneos en lengua española.




SG.-Tienes un optimismo y una energía contagiosa, oyéndote no podemos pensar más que ¡Claro, no puede ser de otra forma!, lo haces fácil. Quizá vuestra actitud es vuestro secreto. ¿Cuántas horas trabajáis al día? ¿Cómo compaginas tu faceta de creadora y la de Editora?

CP.-Puede ser eso, ¡qué bonita lectura!, quizá es que nos sale porque hacemos solo aquello que nos hace felices.
Trabajamos muchas horas, creo, incluso, que no dejamos de trabajar nunca. La editorial es parte de nuestra casa, aparte de de un centro de trabajo es un punto de encuentro abierto a cualquier hora a todo el mundo. Después, cuando acaba el horario de oficina, toca el trabajo de campo, que también nos encanta, asistir a funciones de teatro para estudiar y conocer lo que se está haciendo en los teatros tanto del «off», como de los teatros convencionales. Somos afortunados porque el ocio y el trabajo son parte de la misma moneda. Luego, respecto a ni faceta de escritora de poemas, bueno, la naturaleza me ha regalado el don del insomnio, así que el resto de horas que me quedan, son las que dedico a la poesía. Aunque, como tú bien sabrás también, la poesía se impone y no tiene hora, hay que atenderla cuando llega. Realmente, no tengo la sensación de hacer varias cosas diferentes. Vivo mi vida profesional y literaria como parte del mismo continuo.

SG.-Enhorabuena Conchita creo que aunque te puedas sentir cansada algunas veces, tienes la llave de la felicidad. Muchísimas gracias. Tú nos inspiras, nos enseñas y nos acompañas, es un inmenso honor y una grandísima alegría hablar contigo y que nos consideres entre tus amigos. Por último si quieres decir algo más a los lectores del Blog, algo que te parezca importante y que no te hayamos preguntado.

CP.-Gracias por dejarme compartir este rato con vosotros. Da gusto conocer, también, a gente tan apasionada con lo que hace. Así no nos sentimos solos, ¿cómo no vamos a ser amigos? Estamos destinados a ser amigos. A los lectores del blog darles las gracias por hacer posible este espacio para el arte y la literatura. Invitarles a que se acerquen al libro teatral, porque el teatro también se lee. Y animarles a que sigan leyendo que lean con la misma pasión con la que aman.

Soraya García

martes, 2 de diciembre de 2014

ILUSTRA UN MES IV: QÜIQ



Quique Rodriguez es un diseñador gráfico, que pese a su corta edad, ha conseguido crear una verdadera marca personal -Qüiq- que va ganando terreno poco a poco debido a las estupendas ideas que siempre rondan por su cabeza. Desde pequeño, siempre supo que era visualmente creativo y con el tiempo se dio cuenta de que quería seguir creando para ganarse la vida, a pesar de la insistencia de su madre para que estudiara Derecho. Así que, finalmente estudió una Diplomatura de Diseño Gráfico Integral en la Escuela Superior de Diseño del Centro Español de Nuevas Profesiones (CENP)y dos Másters de Diseño Web y Multimedia. 
El estilo de Qüiq no viene marcado por un parámetro fijo, ni limitado. En general son directos, simples y originales, sin menoscabar el papel comunicador del logotipo. Su obra podría ser catalogada con una profundidad de comprensión, un pensamiento sintético y conceptual, combinado con un gran detallismo y un conocimiento profundo del lenguaje visual, altamente creativo e individualista. 



Transmite una necesidad de expresarse a través de la creación, moldeando una fórmula muy completa, resultado de la combinación de este don (el del arte), con su eficacia y organización naturales. En el diseño gráfico es muy importante saber organizarse y ser efectivos en el tiempo y eso es algo que Qüiq hace posible. 



La tipografía de sus diseños están marcados por unos trazos elegantes y detallados en perfecta combinación con otros elementos. Sus obras en blanco y negro conectan con el mundo del cómic usando texturas diluidas y elementos surrealistas, creando una paradoja de realidad y ensoñación, que bien podría ser comparada con la mirada de la pintura impresionista.
El famoso diseñador gráfico Stefan Sagmeister dice que para ser diseñador gráfico hay que ser atrevido y valiente. Esta idea cobra sentido sobre todo a la hora de mostrar ironía y juegos visuales con doble sentido en temas considerados "morales", como la guerra. En esta línea, creo que Qüiq está preparado para enseñar al mundo que tiene las "agallas" bien puestas.



                                                                                                             
 Victoria Alonso Yanes

jueves, 6 de noviembre de 2014

ILUSTRA UN MES III: BEATRIZ REY



"Ilustra un Mes" de Noviembre se abre paso con un nuevo universo artístico: la fotografía. En este caso de la mano de Beatriz Rey Ortiz de Solórzano, una joven promesa de veinticuatro años nacida en Madrid. Comenzó su carrera en el año 2009 de manera autodidacta como hobby, medio de expresión y escape. Al tiempo, pensó dedicarse profesionalmente a lo que más le gustaba en la vida, incluso participó en la agencia americana Getty Images durante los años 2012-2014, pero finalmente descartó esta idea por el concepto poético de no convertir su pasión en su profesión y guardarlo como refugio sagrado, dejando la fotografía en un rincón más íntimo y personal. 



Una niña caminando entre unas palomas, un beso efímero, un ave alzando el vuelo, una fugaz sonrisa. La idea de exprimir la realidad, en un solo tiro, sin opción a repetir o retocar. En algunas de sus fotografías se ve la inmediatez, la realidad de fijar un instante preciso jugando con la idea del encuentro sin posibilidad de volver a vivir ese momento. Sin duda, la acción de la observación está latente en todas sus obras haciendo saltar una chispa llena de espontaneidad. Una espontaneidad prácticamente digna de la fotografía. En este caso, Beatriz ha actuado casi como la mujer invisible, sigilosa pero atenta, como la narradora en tercera persona de cualquier relato. En la fotografía prima la tensión, el impulso del nerviosismo positivo. 




En otras de sus fotografías no es la inmediatez lo primero que puede venir a la mente del espectador, sino una sensación de naturalidad y belleza, independientemente de que sea un paisaje o un retrato. Sin duda, esa idea de intimidad que persigue nuestra artista se ve reflejada en muchas de sus fotografías haciéndonos partícipes de la escena. La carga sentimental se nota a flor de piel, sobre todo en las fotos de su hermana melliza y musa. 



Los colores son ricos y vibrantes. Parece que en este sentido, ha seguido consciente o inconscientemente, el consejo del fotógrafo Cartier Bresson en el que decía que la fotografías no las encuentras si las buscas, sino que deben ser ellas las que vengan a tí. "Cézanne dijo. Cuando pinto, si empiezo a pensar todo se va al diablo." En estas fotografías se nota el placer por la composición plástica y la sensibilidad que proviene del subconsciente y que no puede explicarse con palabras. 


También parece seguir los consejos de este maestro de la fotografía en los retratos, sobre todo los de su musa. Tanta importancia le daba a la relación con el sujeto, que decía que incluso una mala palabra podría arruinar toda la foto. Conseguir evitar el artificio y que parezca que el retratado ha olvidado que existe una cámara es muy difícil y parece que ella lo consigue sin problemas. Se observa una geometría muy bien formada, pero de manera instintiva. Como debe ser.    
                                             
La luz es la fotografía en sí misma y en la marca Beatriz Rey está captada de una manera inteligente y maravillosa, poética y pictórica, tanto en las fotografías en blanco y negro, como en las de color. Sus estudios de luz abarcan atardeceres, pleno sol o días nublados, pero en todos te sientes atrapado y envuelto en una atmósfera absolutamente natural e íntima. Erótica y amorosa. Pero sobre todo, por encima de todo: BELLA. 



Su fotografía une, crea lazos, desnuda el alma y resalta el amor hacia sus modelos y paisajes. Lo que igual no sabe Beatriz es que también está creando una conexión, unos lazos irrompibles, con el espectador de su obra. 

Victoria Alonso Yanes



                                   
                                            

sábado, 20 de septiembre de 2014

MAESTROS I: JESUSA VEGA


Inauguramos nuestra sección de MAESTROS con la Dra. Jesusa Vega, Catedrática de Historia del Arte Moderno y Contemporáneo en la Universidad Autónoma de Madrid. Fue directora de la Fundación Lázaro Galdiano y reconocida especialista de la historia del grabado y de Francisco de Goya. A lo largo de su carrera ha ejercido una gran labor como historiadora del arte, investigadora y maestra. Desde LA CONOCIDA queremos agradecerle especialmente esta última faceta, en nombre de las que fuimos sus alumnas, y que ahora formamos parte de la productora, su rigor, su cercanía, su disciplina y su manera delicada y firme de hacer las cosas.
Gracias por enseñarnos esa cosa tan rara que es la coherencia.
S.




LA DOCTORA EN HISTORIA Y TEORÍA DEL ARTE, JESUSA VEGA. 


En esta entrevista nos desvela cuestiones relevantes en torno al mundo del Arte, y aporta datos relacionados con la línea de su investigación.
¿De qué manera ha sido cuestionada la disciplina de Historia del Arte en el ámbito español? ¿Qué diferencias existen con el ámbito internacional?
J.V: En mi opinión, el cuestionamiento de la disciplina no ha tenido lugar tanto desde un punto de vista teórico, fruto de la reflexión sobre su objeto de estudio y función social, como desde el ejercicio cotidiano de otras disciplinas. El creciente interés por el material visual y su progresiva incorporación a las investigaciones de los estudiosos de otras disciplinas —sin duda los historiadores y antropólogos, pero cada vez más los que se interesan por la literatura—, han puesto sobre la mesa la actividad desarrollada por los historiadores del arte españoles. El resultado de este interés ha devenido que en muchos casos lejos de incorporarse los trabajos de los historiadores del arte al corpus bibliográfico, lo que ha provocado es indiferencia, cuando no rechazo, ya que ni los planteamientos ni los resultados daban respuesta a las preguntas planteadas por estos investigadores interesados en lo visual. No obstante, en el ámbito internacional también se aprecia un retroceso de la Historia del arte en el mundo universitario, la desaparición de departamentos autónomos es en mi opinión alarmante; algunos son absorbidos por los departamentos de filosofía, otros por los de historia, pero todos son suprimidos por cuestiones administrativas.



 ¿Qué opina de la crisis que experimentó la carrera de Historia del Arte durante el proceso de Bolonia?
J.V: Probablemente la crisis que experimentó la licenciatura en su proceso de reconversión de Bolonia no reflejaba otra cosa que la realidad: el desinterés que ha existido por los historiadores del arte por el pasado, presente y futuro de su propia disciplina (ni siquiera celebramos el centenario de la primera cátedra en la universidad española, en un país que vive de centenarios como escaparates de la cultura). En un mundo en transformación donde cada vez se apela más al diálogo el historiador del arte ha seguido firme en su defensa de las esencias con las que se asentó en la universidad a comienzos del siglo XX: un conjunto particular de valores y creencias ejercidas sobre un dominio —aquello que se calificaba como obra de arte—, con una modalidad de investigación y una estructura conceptual. La posible pérdida del grado sacudió algunas conciencias y movilizó a unos cuantos —ni siquiera ante la posible invisibilidad hubo una lucha unánime—; el ruido que se hizo fue suficiente para desestimar la propuesta. Lamentablemente a continuación no hubo una reflexión profunda sobre lo vivido, por lo que estamos expuestos a que ocurra de nuevo y no soy muy optimista sobre los resultados.


Seguidor de Goya, El Coloso, Madrid, Museo del Prado
"EL COLOSO" ACTUALMENTE ATRIBUIDO HIPOTÉTICAMENTE POR EL MUSEO DEL PRADO A ASENSIO JULIÁ, AYUDANTE DEL TALLER DE GOYA. JESUSA VEGA PUBLICÓ UN ARTÍCULO EN EL QUE APORTA PRUEBAS CONTRA ESTA DESCATALOGACIÓN DEL PRADO.


¿Qué mejoras metodológicas cree que pueden hacer los profesionales de este sector?
J.V: La cuestión metodológica es fundamental en la actividad científica y basta acercarse a los periódicos y medios de comunicación para comprobar que hemos vivido una auténtica regresión en este sentido. Inexplicablemente se vuelve hablar del “don” y el “ojo” como práctica principal y asociada a la historia del arte cuando es obvio que ni en uno ni en otro caben la creación y transmisión de conocimiento. Eso no quita que sea comprensible que ocurra, pues vivimos en una sociedad donde el espectáculo, la charlatanería y el oportunismo dominan el escenario de la comunicación. Inevitablemente pienso en Bourdieu cuando se habla de esta cuestión. Como advierte en Homo Academicus, las oportunidades que tiene cualquier historiador de “popularidad” en un tema de actualidad disminuyen rápidamente con el tiempo (recordemos que el periódico de hoy será el que llene la basura de mañana); pero precisamente tiempo es lo que necesita el trabajo científico si quiere ofrecer un resultado de calidad (por supuesto que el tiempo invertido no es garantía de la calidad, pero sí una condición necesaria). Por esta razón no es ingenua la elección que se haga de la arena donde se quiere debatir sobre los temas: si es en el ámbito mediático (esa ha sido la elección por ejemplo del Museo del Prado en cuestiones fundamentales), la academia está perdida porque necesita tiempo para analizar, estudiar y enunciar su discurso. Dicho esto, en mi opinión la mejor manera para mejorar en nuestro trabajo es volver a la obra de arte, entendida ésta como un artefacto cultural, y al artista como ente creador inmerso en el mundo en que vivió, si hablamos del pasado, o vive si hablamos de hoy. Se me ponen los pelos de punta cada vez que oigo a mis colegas decir que lo mejor es prescindir de ambos, y consideran innecesario escuchar a los artistas. Me da la sensación de que estamos en un mundo barroco donde el historiador del arte añora ocupar el lugar del artista. En el fondo una estrategia para el inmovilismo y el atrincheramiento en la torre de marfil.

 ¿Por qué el historiador del arte sigue teniendo dificultad a la hora de encontrar su lugar dentro de la nueva realidad del patrimonio cultural?
J.V: Entre otras razones porque todavía no ha asumido que el “patrimonio artístico” es parte del patrimonio cultural, y aunque el criterio estético es el más antiguo en el reconocimiento del patrimonio hoy no es el prevalente. Defender la autonomía del patrimonio artístico y su superioridad es la manera que ha encontrado la Historia del arte como disciplina de acotar su campo de estudio y, por extensión, de reforzar la torre de marfil en la que se ha vivido casi desde un principio. Lo queramos o no, todavía está vigente la jerarquía de las artes y la idea de que el historiador tiene como objeto de estudio “la belleza”, al margen supuestamente de un compromiso social pues éste contaminaría escenario tan idílico.

  
PRESENTACIÓN DE JESUSA VEGA, COMO PARTE DE LA MESA REDONDA SOBRE LENGUA Y PATRIMONIO: CÓMO RELATAR Y DIFUNDIR CIENCIA EN EL TIEMPO (CANTABRIA CAMPUS NOBEL).

¿Cómo se manifiesta la limitada práctica asociacionista de los profesionales de la Historia del Arte en nuestro país?
J.V: Tampoco creo que sea en esto diferente a lo que ocurre en otras disciplinas, es más debemos andar muy a la par. En nuestro caso está el CEHA, que es una asociación profesional. Probablemente el origen del CEHA —su fundación esta asociada a la activa personalidad de Xavier de Salas académico de filiación anglosajona y director del Museo del Prado—, hizo que nunca haya sido un referente, ni siquiera una articulador, de la actividad profesional; por supuesto nunca ha sido un interlocutor social. Por otro lado, la historia política de España ha condicionado, como no podía ser de otra manera, la evolución disciplinar y sus prácticas: cuarenta años de dictadura no se evaporan ni desaparecen por decreto.


¿A qué se debe que haya ido aumentando la complejidad de relaciones entre la Academia y el Museo? ¿Cómo se puede solucionar?
J.V: Tampoco sé si la complejidad es mayor ahora que antes pues lo cierto es que en el pasado eran los mismos y por cierto muy pocos los que participaban de uno y otro escenario. Lo que no me cabe duda es que la razón es la falta de diálogo y esto no sólo está ocurriendo aquí. En mi opinión las prácticas —a veces malas prácticas— desarrolladas en el museo y los debates —a veces ausencia de debates— que tienen lugar en la Academia no suponen la existencia de dos historias del arte, sino que evidencian y expresan los conflictos que tiene la disciplina en la sociedad actual, los cuales no son más que un espejo donde poder mirar los conflictos que tiene la sociedad misma. En consecuencia, la manera de solucionarlos es sentarse a pensar qué quiere de nosotros y de la historia del arte la sociedad y darle una respuesta articulada desde la academia y el museo; claro que para ello la disciplina de base del museo tendría que volver a ser la historia del arte y no la economía.

¿Qué futuro cree que le espera a la Historia del Arte?
J.V: No tengo ni idea, me gustaría que fuera el mejor porque entonces significaría que también lo sería para el resto. Quizás por la edad, quizás por lo que estamos viviendo en estos momentos, soy incapaz de pensar en el futuro. Creo que lo importante es hacer el presente pensando eso sí en las generaciones que nos siguen. Probablemente en mi caso es más fácil porque como explico todos los años a mis alumnos el patrimonio es intergeneracional y solidario y merece la pena trabajar por y para él.




¿Qué aconsejaría a los licenciados o graduados en Historia del Arte que quieren desarrollarse en esta área profesional?
J.V: Que disfruten y trabajen con entusiasmo sabiendo que muchas veces trabajo no es igual empleo. Estoy segura que la mayoría tendrá que trabajar en cosas que nada tienen que ver con la historia del arte, pero de todo se aprende. Por eso que hagan lo que hagan traten de hacerlo lo mejor posible, con tesón y siendo responsables, generosos y solidarios. A la larga, lo puedo asegurar, da enorme satisfacciones.


Dentro del panorama teatral, en la actualidad existen compañías que unen el teatro y la filosofía o el teatro y la psicología. ¿Cree que sería posible aunar arte y teatro?
J.V: Hasta donde yo sé siempre han ido unidos por lo que no habría razón para que se separaran ahora. De hecho, cada vez hay más estudios sobre el pasado de esta relación. Aquí, como en el resto de las actividades, lo único que hay que generar son diálogos respetuosos y constructivos, donde cada profesional sepa encontrar su lugar y se sienta cómodo en ese espacio. Quizás la cuestión principal sea recuperar la profesionalidad pero para ello es necesario que la sociedad recupere valores que han estado cotizando muy a la baja en los últimos años, me refiero al estudio y el esfuerzo, justo lo opuesto a la operación triunfo.


Esta última pregunta es un espacio libre por si quisiera aportar algo a los lectores de LA CONOCIDA.

J.V: Agradecerles que me hayan dedicado su tiempo, si es que han leído hasta aquí. El tiempo es lo más valioso que tenemos. No se puede malgastar ni un momento de la vida porque ese no vuelve. Por esa misma razón no debemos nunca malgastar el tiempo de los demás cuando nos lo dedican. Espero que leer estas líneas no sea un tiempo malgastado para nadie.