viernes, 27 de marzo de 2015

LA SEÑORITA CELIA o EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO por Sara Núñez de Arenas

Hay muchos actores a los que no les gusta ir al teatro. No van.
Ellos hacen teatro, pero no van.
Jamás son público más que para sus amigos o familiares.
Y yo creo que es porque jamás tuvieron una señorita Celia.

La señorita Celia, me llevó por primera vez al teatro.
Bueno, esto es mentira. Pero con ella fui al teatro por primera vez yo sola.
Fue a ver un espectáculo de la bailarina María Giménez en el que hacía flamenco con puntas de ballet. Era un teatro que había al lado de un centro comercial de Madrid.
Mi abuela me llevó a la puerta del teatro, y medio asustada por dejarme sola le dijo a la profesora que ahí estaría cuando terminase. La señorita Celia le dijo:
"Tranquila, no va a pasarle nada."
MENTIRA
La señorita Celia mintió vilmente a mi abuela Sabina.
¿Que no iba a pasarme nada?
¿Cómo se atrevió?


Por primera vez fui público. Desde ese día fueron más y más funciones:  La magia de Los hijos del Capitan Grant, el dolor de Nacho Duato, la artesanía mágica de Los entremeses del Teatro de Cámara, la angustia de Largo viaje hacia la noche, la incomprensión de La gaviota, los sueños de El Lago de los Cisnes, el bienhacer con ¡Ay, Carmela!, el hostiazo de Misántropo, el oro del siglo de Don Gil de las Calzas Verdes, quiero ser actriz con Hello Dolly, quiero ser Bella de La Bella y la Bestia, joder Ricardo Darín en Arte, Amparo Baró subiendo esa escalera en Agosto, cuando Asunción Balaguer saluda yo lloro en El Pisito, el  yo soy El Fantástico Francis Hardy y también soy Hedda Gabler, y vivo en Veraneantes, y pobre Doña Inés en  Don Juan Tenorio, no se me sale el corazón en El Público y quiero vivir en el Teatro Español en Eloisa está debajo de un almendro, y quien es ese que hace de Carmen Sevilla en La Katársis del Tomatazo y el futuro radiante de La Merda.
20 años yendo al teatro.

Gracias a esa mentira de la señorita Celia, encontré mi idioma, y al margen de todos los lugares donde quiera meterme, el teatro es mi casa. Desde la taquilla, hasta la cabina de los técnicos, los vestuarios, las gradas, los huecos de las gradas, los trozos de telón, los almacenes, las oficinas llenas de cálculos deficitarios (siempre, deficitarios), las salas de ensayos, la sección minúscula de teatro y poesía de las grandes librerías.
Todo eso es mi casa.

Yo no se si me dedicaré al teatro cuando sea mayor.
Yo no sé cuando voy a ser mayor.
Ni cuando consideraré que me estoy dedicando a algo.
Pero se, que siempre que vaya al teatro, como dice mi madre, es el mejor día de todos desde que salgo de casa, desde que se espera la cola, desde que tienes tu entrada en la mano e imaginas como será el teatro y donde te vas a sentar, y de pronto.. las luces se ponen en negro. Y todo está por suceder.
Cualquier cosa es posible en ese único, diminuto y jodido instante antes de que ¡BABUM!
Y lo más posible es que salgas, y no te haya gustado nada.
O te hayas fijado en cuantos focos caben por cercha, o de qué manera tan irritante pronuncia las eses la actriz.
Eso es lo más posible.
Pero ¿Y si hay un milagro?
Y si de pronto no ves el número de focos, ni que hay actores, ni escenografías. Si de pronto todo aquello se transforma en una experiencia real para tí.
¿Entonces?
Entonces amigo mío, estás jodido.
Para siempre.

Feliz día Mundial del Teatro
(o como dice mi genio favorito: "World theater day mis cojones")

Sara Núñez de Arenas






martes, 10 de marzo de 2015

EL GUIONISTA CONTABLE: Palabras y palabras



Hay palabras que tienen un valor diferente al de otras. Palabras como rendición, madurez, objetivo, sensación. Coincide que suelen ser palabras que si jugáramos al Pictionary no sabríamos ni por dónde empezar a dibujarlas. Por lo que significan y trasmiten desde tantos puntos de vista. Yo quisiera elegir la palabra Objetivo y compartir mi percepción acerca de esa palabra. Y seguro que algunos coincidiréis conmigo y otros no tanto.

Objetivo.

Lo que hace de nosotros una fuente de energía incalculable que solo entiende un camino. Palabra por la que nos levantamos de la cama, habiéndola colado la noche anterior entre nuestras sábanas, invitándola a pasar la noche con nosotros.

Palabra tan compleja, que hasta es capaz de englobar muchas de esas en sí misma. Para alcanzar un objetivo, se pasará por sensaciones que harán madurar nuestras opciones sin pensar en una rendición. De hecho, la palabra rendición se convierte en una especie en extinción de nuestro diccionario más usado.




Diferente a Meta, pues tras ella ya no hay nada. A lo sumo, un podio, pero nada más. El Objetivo se embarca en tu mente y firma un pacto con la eternidad. Sin parar, sin descanso.
Hace de nosotros seres inmortales a los ojos de aquellos que viven por vivir, sin saber porqué luchar, ni qué rumbo coger. Aquellos que alquilaron el conformismo y no sabían que firmaron una opción a compra de la mediocridad. Porque si objetivo debería de ser el tercer apellido de cada uno de nosotros, Mediocridad es el del Sr. Conformismo.

Objetivo es un tatuaje de valores marcado a fuego en el corazón de aquellos que quieren y pueden. De los que decidieron subirse a la Iniciativa y a la Constancia.




Voy a vender aparatos de aire acondicionado en una urbanización de iglús porque de regalo les daré un vídeo de un discurso del difunto Steve Jobs.
Voy a ir a una imprenta y a punta de pistola obligaré a que se hagan tantas copias de la definición de esta palabra como farolas, árboles y señales hay en la ciudad.
Mataré a la cigüeña, pisaré la semillita de papá e incluso coaccionaré a Dios para que se deje de tanto pan y que los niños, al nacer, traigan un objetivo bajo el brazo.
Entablaré conversaciones con los departamentos de cultura para que quiten de los colegios todas las asignaturas y las sustituyan por la explicación de dicha palabra y durante un año, la estudien y comenten.

Porque objetivo es riesgo, pasión, entrega, lucha, sacrificio y sentimiento. Porque su consecución es capaz de impregnar de felicidad a cualquiera. Una liberación, una sonrisa encallada en la más fina arena dorándose ante los primeros rayos de sol. Un arco iris que se iza en lo más alto del techo mundial a la espera de que todo el mundo quiera hacerse un autorretrato... O un selfie, perdón... Pero si hasta dicho selfie es un mero objetivo de la más simple cámara que haya en el mercado.









Porque hay palabras y palabras... Y Objetivo es para mí, tal y como me he expresado. Y sí aún estás leyendo, comprenderás que acabas de cumplir todo cuanto dije.

Muchísimas gracias. Objetivo cumplido.



Alex Viikiingo

jueves, 5 de marzo de 2015

¿Pero por qué no salen? LA BALSA DE MEDUSA por Soraya García Gómez



¿Pero por qué no salen?
Porque cuando entras en la vida vas con lo que tienes y sobrevives como sea con tu sangre o con la de otros.
Caníbales, depredadores, amputaciones o añadidos. Tetas, pelo, tacones. Cortamos el pie a las hermanastras para que entren en los zapatos de cristal. Y las gargantas, y las palabras, y el aire.
Concebimos a sus hijos, los abortamos, los trituramos. Lo que sea carne comestible o pajaritas de papel. En la tripas. El corazón también es un músculo y las lágrimas sirven para salmuera.
Ideas virus horadan el cerebro, hacen carreteras de información: lo que se debe, lo que se puede, lo que no se puede.
Con lo que tengamos, con la vergüenza de lo que no seremos. Como sea. Sobrevivir.


¿Para qué?
Salir se puede de una forma o de otra, vivo  o muerto.
Muerto ya estas, pero una muerte semi .Ceremonia de la descomposición. Eso, una y otra vez, una y otra vez…
Quieres que escriba. ¿No?
Mejor escalen  la tumba de la nieve de los héroes de Homero. Eso es un hombre. Solo eso, y fracasar todavía mejor. Muchísimo mejor. Infinitamente mejor.
Nadie es más grande que el mar.
El mal ¿pero qué os habéis creído?
Solo peces del aire,  por lo tanto horneables.
Al fin y al cabo solo hace unos pocos años que los hombres no se comen a los hombres, nunca dejaron de hacerlo.
¿Por qué no salen? la puerta está abierta.

¿Y ser diferentes….? vamos anda.    
Soraya García



LA BALSA DE MEDUSA
 
Dramaturgia: Antonio Escribano
Dirección: Manu Bañez
Reparto: Marcial Álvarez, Natalie Pinot, Antonio Escribano, Sara Illán, Josh Sánchez y Antonio de la Fuente.
 
La PENSIÓN de las PULGAS
Reservas: Teléfono: 638752812 (de 11h a 14h y de 17h a 20h) o entradasymas.com

LUNES 20h y 22h / MARTES 22h – 15€

sábado, 28 de febrero de 2015

ILUSTRA UN MES VI: RYOICHI NOGUCHI



Poeta, calígrafo y pintor. El pintor japonés Ryoichi Noguchi presenta una cohesión entre estos tres elementos inseparables en la cultura japonesa. Crea un diálogo con el lenguaje plástico de occidente bajo la influencia de los trabajos anatómicos de Leonardo Da Vinci, Rembrandt y Velázquez. 

Artista formado en Japón, se afincó en España a los 25 años fusionando su formación inicial japonesa con sus más de diez años de formación y trabajo en occidente. 




La influencia de Japón sobre el arte occidental comenzó con la moda de coleccionar arte japones en el siglo XIX -en particular las estampas(ukiyo-e)-, cuyos primeros ejemplares podemos encontrar en París. Utamaro y Hokusai fueron los artistas que más influyeron en Occidente marcando a pintores como Manet, Toulouse-Lautrec, Degas, Renoir, Monet, Pisarro, Gauguin, Van Gogh y Klimt, entre otros. 

En los años '50 se produjo un encuentro entre un grupo de artistas que trabajaban en torno a Michel Tapié y el grupo Gutai de Hiro Yoshihara. Ya antes, en 1936, algunos artistas japoneses se trasladaron a París, Nancy Wilson Ross habló de la relación entre el Dadá y el budismo Zen marcando sus fundamentos filosóficos semejantes, la experiencia de lo irracional sobre la lógica y el entendimiento. 
El protagonista principal en la obra de Noguchi es el cuerpo humano como forma y símbolo. Ya en el arte Renacentista el cuerpo humano desnudo era el pretexto perfecto para cualquier composición, desde la más naturalista a la más simbólica, representada esta última a través de múltiples alegorías y personificaciones. 
Los cuerpos se presentan sobre un fondo monocromo y vacío, suspendidos sobre la nada, sobre el silencio. El volumen surge tímidamente a través del óleo, la cola de conejo y el yeso que junto con el barniz, la pigmentación ocre y la curvatura en negro, consigue una idea de movimiento sugerente y liviana, casi a modo de bajorrelieve. 



Los rostros aparecen y desaparecen en el fondo vacío desdibujando los rasgos, reflejando la influencia de Goya y Velázquez en la forma de ver la figura; llegar al alma del sujeto a través de la definición de uno de los rasgos de una forma simbólica. " Centrando el énfasis en una zona del cuerpo, se puede percibir la esencia de la persona, no hay que perfeccionar el resto de detalles". Los signos son una parte elemental de la cultura japonesa, las obras aún siendo figurativas, no son igual de descriptivas que las occidentales. No consiste en representar de forma fiel la naturaleza de lo que se está observando, sino establecer una conexión con el alma humana en comunión con las vivencias propias del artista, su gusto, sus emociones  y los elementos e influencias que le rodean. 

El formato de sus obras es alto y delgado, marcando la perspectiva desde un punto muy alto, sin fondo, poniendo en relieve la influencia de la pintura zen creada como método meditativo de los monjes. Al igual que el ritual de inicio de la caligrafía supone un método de preparación más meditativo y místico, en la pintura se sigue el mismo proceso. La originalidad y genialidad de nuestro artista radica en que no se trata únicamente de un ejercicio espiritual sino en una recreación de lo bello y la esencia del alma humana. 



La sombra representa un papel fundamental en la obra de Ryoichi Noguchi. Su reflexión artística sobre la temperatura de la sombra tiene una idea más simbólica, poética y lírica que científica. El ser humano siempre ha sentido fascinación por la presencia de la sombra sobre cualquier objeto animado e inanimado como un elemento que imita sus movimientos y que curiosamente es plana, transparente e inmaterial. En la historia del arte la sombra se ha utilizado como un instrumento de comunicación de efectos, sensaciones y sentimientos. 

Para Leonardo Da Vinci, la luz era el proceso natural que más placer producía al ser contemplado, siempre venía acompañado por su sombra y ésta podía ser más intensa que la propia luz, un elemento vital para reflejar y representar la realidad. Conceptualmente puede tomar muchos significados. Se identifica con almas errantes, magia oscura, tenebrismo, aunque también puede adquirir aspectos positivos o convertirse en elelemento esencial para establecer un equilibrio siguiendo el principio oriental del Ying y el Yang. La sombra no siempre es negativa, al igual que la luz no siempre es positiva. Para Noguchi la sombra es aquello que se puede pintar. "Sólo podemos pintar la sombra, no la luz y la pintura es únicamente un sucedáneo de la luz". 
En definitiva, el pintor concilia simbolismo oriental con figuración occidental, traspasando el concepto del espíritu, conmoviendo el alma del observador en un espacio infinito en el que el único "punto de fuga" es la belleza. 




Victoria Alonso Yanes



jueves, 19 de febrero de 2015

"KILLING PAQUITO" por Sara Núñez de Arenas



"Yo soy aquel para quien están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos hechos. Yo soy, digo otra vez, quien ha de resucitar los de la Tabla Redonda, los Doce de Francia y los Nueve de la Fama, y el que ha de poner en olvido los Platires, los Tablantes, Olivantes y Tirantes, los Febos y Belianises, con toda la caterva de los famosos caballeros andantes del pasado tiempo, haciendo en este en que me hallo tales grandezas, estrañezas y fechos de armas, que escurezcan las más claras que ellos ficieron. Bien notas, escudero fiel y legal, las tinieblas desta noche, su estraño silencio, el sordo y confuso estruendo destos árboles, el temeroso ruido de aquella agua en cuya busca venimos, que parece que se despeña y derrumba desde los altos montes de la Luna, y aquel incesable golpear que nos hiere y lastima los oídos, las cuales cosas todas juntas y cada una por sí son bastantes a infundir miedo, temor y espanto en el pecho del mesmo Marte, cuanto más en aquel que no está acostumbrado a semejantes acontecimientos y aventuras. Pues todo esto que yo te pinto son incentivos y despertadores de mi ánimo, que ya hace que el corazón me reviente en el pecho con el deseo que tiene de acometer esta aventura, por más dificultosa que se muestra."
Don Quijote de La Mancha, Miguel de Cervantes
Fotografías de Fran Laguna

Las conozco desde hace menos de un año, pero en todo ese tiempo no ha habido ni un momento en el que Almudena Puyo y Beatriz Bracero me hayan dejado de hablar de KILLING PAQUITO. 
Ellas, en la vida y en el teatro (que en este caso es lo mismo) son así, Josefita y Manolita. 
Dos valientes llenas de inocencia que deciden vivir y amar, por encima de todo.

Creo que lo más importante de KILLING PAQUITO, es que se está haciendo. Lo han conseguido. 
Lo más importante, es que dos actrices hermosas y llenas de talento deciden reunirse, escribir y vivir esta historia cada día y en cada momento. Y van y lo construyen, y salen al escenario y ¡menos mal! nos dejan que lo vivamos con ellas. 

Matar a Franco en 1973, o hacer teatro hoy en España. 
Dos hazañas imposibles y de un tamaño mucho mayor al de sus protagonistas. Perdedoras, tontas, incapaces, mujeres..diminutas e insignificantes en un mundo que jamás las recordará. 
Pero de repente ¡Oh, la TERNURA! Más poderosa que cualquier arma o gigante.
La ternura y la verdad imbatibles en estas actrices llenas de valor y en una propuesta honesta, cuajada de humor e inteligencia. 
Como Almudena Puyo dice "esta no es una obra política, es una obra de alma". Y creo que tiene razón, y que hacen justicia a toda esa gente que soñó cambiar el mundo desde su pequeño rincón, que puede que incluso hicieran un plan y que seguramente no tuvieron la suerte de encontrar un compañero en la vida como Josefita o Manolita, como Almu y Bea. 
Por todos ellos hacen esta función.

No pienso contar aquí si Josefita y Manolita consiguen su propóstito. Porque lo mejor de esta obra, como de las obras buenas de verdad, es lo que pasa mientras pasa lo que está pasando. 

Bienvenidos al universo de KILLING PAQUITO.


KILLING PAQUITO
SABADOS Y DOMINGOS de FEBRERO
DOMINGOS de MARZO
13.30
SALA MIRADOR
MARZO TODOS LOS DOMINGOS
DIRECCION:  MARIA BOTTO
CON: ALMUDENA PUYO Y BEATRIZ BRACERO
Entradas en: taquilla@fcnc.es y TICKETEA



lunes, 16 de febrero de 2015

EL GUIONISTA CONTABLE: QUERIDOS INTÉRPRETES

Se acercan los Oscar, recientemente se entregaron los Goya... Son tiempos de reconocimiento para el mundo audiovisual, y en especial el cine.
Desembarca en mi memoria mi primera experiencia en la interpretación. Fue cuando tenía ocho años recién cumplidos y tuve la suerte de tener el papel protagonista en la obra teatral. "El príncipe y el mendigo". Yo era el mendigo que se convertía en príncipe y mi amigo Tolo Vives compartía el protagonismo siendo el príncipe que se convertía en mendigo.





Me ha hecho recordar lo bonito que es interpretar, la magia que representa y la responsabilidad que conlleva. Sobre todo eso, responsabilidad. La de hacer llegar a un público una historia. Y ahora, que el mundo del guion me ha acogido es cuando más cuenta me doy.
Crear la mejor historia del mundo no sirve de nada si no está bien interpretada. Incluso podrá estar regularmente dirigida, pero necesita ser actuada y comunicada de manera excepcional. 

Un actor reflejará una historia que durante mucho tiempo ha sido amada y odiada por su propio escritor. Conseguirá dar vida a unos personajes que habrán sido huéspedes y polizones dentro de la casa del guionista. Hará el sueño realidad de su creador. Y hará que el espectador detenga su realidad para sentir que está en un sueño. "La magia del cine" ¿Verdad?




Quizás por eso, los grandes actores cobran lo que cobran. Porque trasmitir sentimientos en espacios cortos de tiempo no está a la altura de cualquiera.  Obligará a que el espectador mire durante dos horas y lo admire durante toda una vida. Que en noventa minutos, cien, los que sean, ese espectador pueda enrabietarse, reír, llorar y que se vea con la necesidad de aplaudir tal esfuerzo. Algo inaudito en otra profesión. Bueno, menos en la música y en el fútbol, que también ocurre. Pero ambas son maneras de interpretar algo y sus mejores autores también están bien remunerados.

Son profesiones que mantienen un pacto con la eternidad porque consiguen, con su esfuerzo y trabajo, llegar y quedarse. Y aunque pase el tiempo, siempre tendrán un hueco dentro de aquellos a los que hayan dejado huella.

Al revés que un contable, por ejemplo. Se me hace difícil imaginar que visar una factura quede grabada en la retina de un  proveedor o cliente. "Pásame por mail la factura del 2004, que quiero volver a verla, por favor". La verdad, no. O de un político. Además este caso sería el claro ejemplo que hay muchas maneras de acordarse de algo o alguien. En fin, dejemos la política a un lado...

En cambio, sí quiero volver a ver el gol de Sergio Ramos en Lisboa.
Sí quiero volver a leer cualquier libro de Agatha Christie.
Sí quiero escuchar una y otra vez una guitarra en directo.
Y sí, quiero volver a disfrutar tanto de la interpretación de James Gandolfini en Los Soprano, que en paz descanse, como la de Ignacio López en cualquier espectáculo de Impromadrid.


Alguien dijo que soñar es gratis. Yo digo que hacer soñar también es gratis. Y así lo dicen los números, ya sabéis que mi yo contable siempre me traiciona... Hay más de mil equipos que dan cobijo a deportistas que no cobran, otro millar de locales que ceden su espacio a grupos que no cobran y por supuesto otros tantos actores que actúan sin ser remunerados. Y no imagino a contables que quieran ir a la oficina sin cobrar, ni a políticos que...

Cómo iba diciendo, gente que sueña y hace soñar. Gente a la que hoy doy las gracias por sus interpretaciones y su manera de comunicarlas en todas sus vertientes.

Os doy mi cifra y mi letra. ¡De 10!

Gracias interpretación. Tenéis mi palabra. Palabra de guionista.

Álex Viikiingo



sábado, 31 de enero de 2015

ILUSTRA UN MES VI: PABLO COLOMO

Mostrando LaConocida.jpg

Conozco a Pablo desde que tenemos cuatro años. Y si intento recordarle en clase, la mayor parte del tiempo es pintando algo: un libro, un margen, una mesa. No importaba.
Como un viejito que escucha la radio y hace sus cosas, el estaba en clase dibujando sin parar.
De repente y después de años sin vernos, un día que regalamos el teatro aparece por sorpresa. Llega tarde, corriendo. Está tan lleno de gente, que presencia la función desde detrás de una reja, sentado. Creo que no fue capaz de ver la cara a ningún actor.
Y ahí le tengo de nuevo, ocho años después. Volviendo a escuchar mientras imagina. Acaba la función y sonriente me dice que le ha encantado no-verlo así, que se le ha llenado la cabeza de imágenes.
Pablo Colomo escucha el silencio y lo convierte en humo transparente.
Gracias
S


   






martes, 20 de enero de 2015

LAS CRÓNICAS DE MJ: “MOMMY” Una película de Xavier Dolan


En esta ocasión me acompañó una amiga muy querida. Las dos somos madres, las dos tenemos hijas, las dos hemos atravesado circunstancias familiares complejas y dolorosas. Mi amiga es una inteligente y bella mujer, valiente como pocas, luchadora. Madre coraje.

Aunque estoy feliz por lo acontecido ayer, me hubiera gustado ver esta película con mi hija. Cada vez que ella y yo restauramos las grietas de nuestra historia en común con una experiencia artística compartida, tenemos una sentencia: “contigo todo me sale bien”. Es una creencia que se resuelve en mágica certeza.

Desde que era niña la acostumbramos a tener hambre de belleza, a mi hija; la condenamos a una reflexión continua con tendencia al precipicio, a la obligación del vuelo para poder evitar el choque final. Felizmente, ella almacenaba las necesarias cualidades. Uno solo cuenta con lo que la naturaleza le ha concedido y con su capacidad de esperanza. Nos recreamos en nosotros mismos y en el otro con nostalgia de una perfección soñada, pero somos lo que somos y no podemos huir. O sí. Pero, en ese caso, únicamente si corremos de la mano, si saltamos juntos al interior del magma incandescente, podremos alejarnos lo suficiente de la luz cegadora para remontarnos luego sobre las tormentas.




Hacía tiempo que no me encogía literalmente de dolor en una butaca sobre la que se me presupone expectante a la par que tranquila, que no me llevaba la mano a la boca para ahogar vete tú a saber qué grito, que no cubría parcialmente mi visión al tiempo que agudizaba ese mismo sentido para no perderme ni un detalle de un fotograma impactante, que mi emoción no se transformaba en un incesante torrente lacrimoso. Ni los subtítulos lograron distraerme de lo verdadero inserto en esta película firmada por Xavier Dolan, única de las suyas que he tenido la fortuna de disfrutar. El trabajo de los actores es ya en sí mismo un haz de luz a contemplar como quien contemplase  una danza de rayos atronadores que diera paso a un arco iris. Dolan utiliza los recursos del séptimo arte dibujando magistralmente en la pantalla, nos acuna y nos lleva melodiosamente, nos sumerge en un caudal de sensaciones, extasía nuestros sentidos colgándolos de los instantes filmados como de perchas ajenas al tiempo; nos provoca y zarandea haciendo que apostemos locamente por la provocación misma, por el estigma de la diferencia.


Porque comprender al otro no es difícil, sobre todo si existen lazos de sangre, lo difícil es salvarle, acertar con la sutileza del gesto que no  espante, amarrarle a nuestro lado, para no perderle irremediablemente. Lo complicado es no hundirse también en esa vorágine que genera el amor apasionado por nuestros congéneres. Suele ser más efectivo lo ajeno enamorado. Como tabla de salvación, es mejor acogerse a aquellos que sin obligatoriedad nos eligen, involucrándose en nuestras desesperaciones. Porque el que busca salvar a un amigo, se salva a sí mismo. Es popular el dicho de que nuestros mejores consejos son aquellos que versan sobre lo que más necesitamos aprender. Lo ajeno nos interrumpe y nos da perspectiva, nos miramos en sus aguas oscuras esperando la incidencia que las transforme en espejo y, cuando reconocemos, aportamos. No es lo común ni lo genético la clave que abre los cerrojos, es lo esencial, lo humano.


Los personajes principales de “Mommy” conforman un triángulo esotérico que genera milagros, una pirámide de espejos cuyos reflejos cambiantes acarician el techo de la angustia. El amor es ilimitado, aunque  culturalmente se pretenda catalogar y embalsamar cada tediosa costumbre a la que adjudicamos ese nombre sagrado. Amar es vertical. Los vínculos pueden impulsarnos o ahogarnos. Nadie nos pertenece, pertenecemos.




La gravedad de existir nos otorga equilibrio. Pero hay seres que se empeñan en lanzarse contra el cosmos, mientras la mayoría nos consumimos en las pesquisas racionales tal cual se torna ceniza en una mano inmóvil el tabaco de un cigarro. Estos astros suicidas van rasgando con su ardiente estela imposiciones veladas y se adentran en impulsos de lejanía, amplían anchuras del horizonte al tiempo que circulan a velocidad de vértigo. Si por azar nos cruzan la mirada de parte a parte, tomarán como encargos nuestros instantáneos deseos, asumirán nuestra carga y quizá lograremos que los ralentice en algo, que los haga posarse, durar más, apagarse un poco. ¡Qué miserable es el pánico, qué terrible la osadía!

Por mucho que uno se oponga, el movimiento es vida, el camino se bifurca en senderos y la soledad es nuestra irremediable compañera. Si la risa y la danza compartida se tornan eco en la memoria, si la cadencia de los abrazos reconforta el escozor aislado del ego, si los sistemas se desmoronan ante las necesidades urgentes de los individuos; será entonces que no es circular nuestro destino ni lleva el nombre de infierno, será tal vez que todo es posible. Así sea,

MJ Cortés Robles 



sábado, 17 de enero de 2015

EL GUIONISTA CONTABLE: Superhéroes

Abro la puerta del restaurante a las 9 de la mañana, cuando llego a mi puesto de trabajo. Soy el segundo en llegar, después de Virtudes. Virtudes es nuestra empleada de limpieza, que llega cuando el sol aún se está desperezando.
Tiene algo más de cincuenta años, la voz ronca, una coleta por decreto, viste de negro y en manga corta. En enero y en manga corta.
No acabo de entrar, cuando cada mañana me sale al paso.

-Buenos días Virtudes.
-Buenos días cariño. ¡Cómo estaba esto hoy! Necesito amoniaco, pape...
-Virtudes...
-Que te deje llegaaar -me interrumpe con una sonrisa.

Bajo hacia la oficina y normalmente me escolta preocupándose sobre mi estado o sobre mis quehaceres del día anterior.

Virtudes es la persona que puede que cobre menos de las 50 personas que hay en plantilla. Bueno, es la que menos cobra. Barre, friega, pasa la bayeta, el plumero, pule barandillas, sube escaleras, limpia cristales, baños, váteres...

-Porque yo en el váter soy de las que mete la mano -diría ella.



Hace tantísimas cosas y todas ellas de un perfil no muy vocacional. Un camarero, en muchos casos es vocacional, un cocinero, un barman... Un actor, un director, un guionista... ¿Pero personal de limpieza? Estoy seguro de que no.
Virtudes es una persona muy entregada y de no quejarse o de quejarse a medias. O de quejarse por vicio.

-Cariño, que si los empleados no pueden entrar en el baño de clientes, que no entren, que es que encima luego hacen de cuerpo y no limpian -me dice y sale de la oficina.
-Entra en 4, 3, 2, 1... -pienso.
-Que a mí me da igual si hacen de cuerpo, si además es algo natural, pero que lo dejen limpito -añade y cierra de nuevo para volver a abrir- O que me llamen y lo limpio yo, que a mí me da igual, tú ya sabes que yo soy de las...
-Que meeete la mano, Virtudes -finalizo yo. Ella sonríe y sale.

Ese es su mayor vicio. Entrañablemente quejica.
Y os digo, que eso de que los superhéroes no existen es mentira. Virtudes es una de las muchas heroínas que campan en todas las empresas.

 

Héroe es aquel que tras diez horas de trabajo hace un último ensayo para un rato después dar un concierto hasta altas horas de la madrugada por amor al arte. Nunca mejor dicho.
Héroe es aquel que consigue hacer que una empresa en tiempos de crisis salga adelante.
Héroe es aquel otro que después de servir cien menús Bigmac, aún tiene una sonrisa para acercarse a un casting de un papel en una serie.
Y sin lugar a dudas es aquel que crea, inventa e imagina historias para llevarlas a cabo sobre un escenario o ante una cámara. Y todo eso a pesar de que el Estado le imponga un 21% de IVA, dejando la virtud de la cultura a la altura del alcohol, del vicio.
Vicios y Virtudes. Doble V. Como el single. Como el grupo.
Ese es el mayor héroe, porque el superhéroe es el que lo hace y lo hace regalado.



Superhéroes que, las circunstancias y los hechos les obligan a crear una pared de piedras alrededor de su corazón, sin por ello dejar de sentir lo que hacen. Y de eso, es por donde empezaría yo a crear una historia que empezó con mi amigo Carlos Núñez, una noche tras una función de teatro regalada. La historia de un corazón rodeado de piedras. La historia de un superhéroe en la actualidad.

Seguro que conocéis a más de una y a más de uno. Todos queremos tener uno. Todos necesitamos uno. No sólo lo digo yo, también lo cantaba Bonnie Tyler en su gran I need a hero
Nuestra Virtudes no viste con capa ni lleva la ropa interior por encima de los pantalones. Como ya os he dicho, viste de negro, en manga corta y en enero. Cambia el Batmóvil por el autobús 24 y la escoba es su bandera, pero sin duda es nuestra heroína particular.




Y si no existen ni Spiderman ni Superman es básicamente porque no podrían compartir un mundo con Virtudes. Si la araña se acercara a picar a Peter Parker,  moriría debido a un mochazo y la kriptonita de Clark Kent, ya hubiera sido reutilizada para abrillantar alguna barandilla.



Álex Vikiingo

miércoles, 14 de enero de 2015

LAS CRÓNICAS DE MJ - “FAUSTO” Goethe / Pandur

Me he decidido a intentar describirlo, este trabajo de Tomaž Pandur, a toro pasado. El ticket de entrada ha caído del interior del programa de mano cuando lo he alcanzado del corcho de la pared al que estaba sujeto; se ha introducido tras un mueble y me he esforzado en sacarlo; conservo todas las entradas de las funciones de teatro a las que he asistido. No sé cómo descifrar esta señal, si es que lo fuera... No importa, hago acopio de relativismo y me siento frente al ordenador a reorganizar en mi mente este asunto del Fausto traído hasta nuestra sociedad informatizada, conexionada, programada.

 

Las atmósferas teatrales, los principios y los finales de espectáculo, siempre me ofrecen credenciales sobre la calidad artística de los mismos. Desde la entrada a la sala del Teatro Valle Inclán un leitmotiv musical hipnótico destilaba  esencia de misterio, con su goteo de notas metálicas. “Silencio”, llevaba por título esta música enigmática, a punto de revelarse como inquietud común bajo el susurro de las conversaciones previas  al hecho teatral.

En el escenario, la inmensa verticalidad de un muro era ilustrada por mensajes transcritos de forma instantánea que, de igual modo, desaparecían; por proyecciones múltiples y cambiantes; reflejos ilusorios de una realidad envuelta en llamas, ajena a la caverna desde donde contemplábamos inmóviles y mudos, en espera del acontecer menos cotidiano, el que provoca asombro. Estrechas grietas de escape, si se curase el olvido, ubicado lo humano en la infernal tecnología: arquetipos y consignas.

Primero la presencia, apenas advertida, de un ser pensante recluido en sí mismo; de inmediato la palabra como un torrente que no cesa. Que no cesa.
Hubiera necesitado releer previamente a Goethe, o la versión del texto utilizada, para asimilar la densidad del pensamiento vertido sin pausa por boca de los actores. No hice lo primero, ya que lo segundo era imposible; error mío. Desde la ignorancia, no se puede pretender abarcar lo compilado por el ejercicio de un sabio. La genialidad de Goethe, su transcendencia, ha de traducirse de modo indispensable en algo complejo, a no ser que se labore para agradar con simplezas. El arte no debería dedicarse a eso, a fomentar el estado catatónico de muchos o facilitar digestiones intelectuales, solamente. El ejercicio del pensamiento impone una hondura y una amplitud intrínsecas, como herramienta para la clarividencia. Teatro y filosofía siempre han ido de la mano; pero esta última disciplina, de indagación conceptual, tiene por costumbre ir en avanzadilla, va dejando atrás lo expresado, lo plasmado, lo aparentemente asido; y se inmiscuye, incluso, en el campo de las probabilidades; de las ecuaciones sin resultado, de la ciencia.



Porque ¿qué es la vida sino eso, una ecuación irresoluta por los siglos de los siglos? ¿Qué sería del ser humano si conociese de antemano las respuestas? Tan solo quedaría ceniza, dunas negras donde revolcarse como penitencia, columnas serpenteantes de aromático incienso para adormecerse en lo eterno. Esa es la base de todo, el terreno que pisamos, el limbo en el que flotamos.

Mientras tanto, la representación continuaba. En la perplejidad del trato con los semejantes, lo grotesco divinizado daba paso al resto de los habitantes del circo. Mefistófeles emparedado seducía la opacidad de los contornos con un pacto sangriento.

Pandur iniciaba así el ritual desenfrenado de los sentidos: La promiscuidad de la esperanza; cuando el amor es una doncella ebria, mancillada por muchos. La potencia visual del sacrificio compartida compulsivamente, hasta la saciedad, hasta el vómito. El festejo del dolor como elixir que transporta,  que eleva del vacío. Lamentos armónicos, ecos sublimes de cada pérdida.
 

Cayó el muro hasta su vértice más lejano, transformándose en una nave que surcaba las maravillas del mundo. Fausto triunfante inició el viaje sin retorno. Es entonces que sobrevino la magnitud de lo estético, cristalizándose, cuando todo se ha cumplido y ya no hay tiempo.

“Ahora sí puedo decir: ¡detente, instante, eres tan bello!”

Me interesa este director. Iré parapetada de lecturas en una próxima ocasión, de reflexiones y de experiencias. Será más vieja. Es un compromiso,




MJ Cortés Robles